Arquitectura modernista en Gijón II
…El arte de dirigir bien consiste en saber cuándo hay que abandonar la batuta para no molestar a la orquesta…
Herbert Von Karajan
Las primeras obras de Manuel del Busto, tanto en lo que se refieren a las colaboraciones con García de la Cruz, como en casas de principios de la década de 1900, recogen mucha influencia del Art Nouveau, mezcladas en recuerdos historicistas. El proyecto de la Plaza de San Miguel y Ruiz Gómez (1903), actual café San Miguel, presenta junto a unos vanos recortados con curvas complejas otros rectangulares coronados con frontones partidos y volutas, lo mismo se podría observar en la cornisa. Con pináculos muy barrocos, cúpulas sobre la rotonda con mansardas, etc. De 1902, la casa de Cabrales 18 para D. Celestino García López es mucho más modernista, sobre todo en el original, ya que su estado actual está completamente desfigurado. Introducía policromía y figuración en las cerámicas que decoran las enjutas de los arcos del bajo, y los tímpanos de una fingida arquería sobre el piso tercero, con cabezas y temas vegetales realizados por cerámica Zuloaga. Los materiales, sillares de caliza en el bajo, ladrillo y piedra en el resto ofrecen bastante variedad que será después de uso frecuente. En el ángulo izquierdo de la fachada a Cabrales, un complejísimo remate, tipo pagoda, ha desaparecido, como también la crestería de hierro y los miradores originales de gran empaque ecléctico con columnas de distintos órdenes en cada piso, molduras y repisas muy elaboradas. A partir de 1905 establecerá un tipio de casa entre medianeras, que si bien en planta no difiere del modelo común de la casa de pisos, en fachada repetirá unas mismas formas hasta 1912.
… La arquitectura es la voluntad de la época concebida en términos espaciales. Ni el ayer, ni el mañana, sólo el día de hoy puede plasmarse…
Ludwing Mies van der Rohe
La arquitectura modernista se despliega como es habitual en la vivienda, edificios comerciales e industriales y obras efímeras. El tipo más corriente de casa es de tres o cuatro alturas, con dos fachadas de anchura variable, pero casi siempre es amplia y permite establecer varias líneas de huecos amplios que se distribuyen simétricamente respecto de un eje vertical. Estas casas vienen a suponer un fuerte contraste con la construcción modesta. En el caso de las reformas, numerosas en esta época, éstas se refieren al exterior y pocas veces se acomete una mejora de las condiciones de habitabilidad. Son fachadas que dan a las calles principales y comprenden la reforma de vanos, su ornamentación y con frecuencia la sustitución de unos materiales por otros. Este afán de decorar las fachadas afectó a todas las variantes de viviendas. La fisonomía de las calles principales de la ciudad cambia, afectada por la tendencia de los propietarios a exteriorizar toda la decoración como símbolo de sus nuevos status.La rotonda o el chaflán para las casas que hacían esquina fue considerado como un beneficio a favor de la vía pública. Se hace frecuente y adquiere un tratamiento distintivo respecto a los demás elementos de la fachada y suele quedar rematada en el tejado por una cúpula muy decorada o bien por otro elemento elevado del tipo de un pináculo, tejadillo elevado, de gran complejidad, concentrando la decoración a su alrededor. La rotonda se generaliza desde 1900 hasta 1914 y la complejidad de los elementos ornamentales variará según el destino del edificio y el gusto del proyectista. Mariano Marín tendía a realizas unas cúpulas de media esfera apoyadas sobre barandilla de hierro circular, o bien remates casi cónicos como en la casa proyectada en la calle Alvarez Baraya 10. También Luis Bellido había realizado en 1901 este tipo de soluciones para las esquinas en el proyecto de Moros, Munuza, calle del Agua, con una cúpula sobre la rotonda semicircular, sobre alto tambor y elementos ondulantes de carácter más exótico.






