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Archive for the ‘Arquitectura Antiguo Egipto’ Category

Roseta, época ptolemaica, 196 a. C. , granodiorita, altura 118 cm, anchura 77 cm, profundidad 30 cm. Londres, Museo Británico. Era el 18º día del segundo mes de invierno del año noveno de la regencia del rey Ptolomeo V- el 27 de marzo del 196 a. C.- cuando los sacerdotes reunidos en Menfis emitieron un decreto sobre la coronación del rey, que a la sazón tenía 14 años. La Dinastía de los Ptolomeos, procedente de Macedonia, conservó también durante el tiempo que ocupó el trono de los faraones parte del mundo helénico, en el que el griego era la lengua franca. Para su lengua vernácula, los egipcios de aquel tiempo utilizaban la escritura demótica, mientras que los textos sagrados- y un decreto de los sacerdotes se consideraba con tal- habían de redactarse usando los jeroglifos del culto antiguo. Así pues el decreto se dio a conocer en todo el país a veces en una versión griega y en otras ocasiones en una egipcia. En una sola estela se labró a cincel el texto en las tres versiones, una sobre la otra. Esta gran piedra de granodiorita negra fue descubierta en 1798 durante la campaña de Napoleón en Egipto, en la ciudad-puerto de El- Rashid, a la que los europeos le dieron el nombre de Roseta. Como clave usada para descifrar los jeroglíficos, la piedra de Roseta se convirtió en la piedra angular de la nueva ciencia de la Egiptología y, a la vez, en uno de sus monumentos más famosos.

La piedra Roseta

Con la campaña egipcia de Napoleón se inició el estudio científico de la cultura del antiguo país del Nilo, nació así la Egiptología. El francés Jean-Francois Champollion consiguió finalmente descifrar los jeroglíficos y el hierático. La clave para entenderlos fue para Campollion el descubrimiento de que los jeroglíficos, pese a su aspecto externo, no correspondían precisamente a una escritura pictográfica,  como por ejemplo lo es el chino, en el que cada signo representa toda una palabra. Pudo llegar a esta conclusión basándose en la Piedra de Roseta, que contiene los textos que reproducen un decreto sacerdotal de tiempos ptolemaicos en tres grafías diferentes y dos distintas lenguas: en jeroglíficos y en escritura demótica y también en griego. Champollion contó más de 1400 jeroglifos, a los que correspondían en la versión griega sólo escasas 500 palabras. Los nombres reales de Ptolomeo y Cleopatra, que aparecían en el texto griego, los supuso acertadamente dentro de los signos jeroglíficos que aparecían en el interior de unos llamativos anillos reales, llamados cartuchos, y sólo necesitó leer uno a uno estableciendo al principio la correlación de letra por letra. Siguieron luego otros nombres reales que aparecían en diferentes documentos, y por fin le fueron asequibles paso a paso otras palabras, formas gramaticales que incluso llegaban hasta la sintaxis: ya no era sólo la escritura, sino precisamente la lengua en sí. Es lógico pensar que le fueron de gran ayuda en esta tarea los conocimientos que tenían de la lengua copta.

Read More9 febrero, 2012 0:05 - Posted by Pujades Arquitectura

…Emperadores romanos, sabios árabes, viajeros solitarios de ayer y millones de turistas de hoy quedaron y quedan subyugados por el excepcional resplandor de la civilización del antiguo Egipto…

El programa pictórico de las instalaciones funerarias del Imperio Antiguo pretende ilustrar la existencia del titular de la tumba en el más allá y supedita los contenidos de las imágenes a este fin. Como las ideas de la vida en el más allá son prácticamente iguales para todas las personas que no pertenecen a la realeza, el programa pictórico difiere poco en las tumbas, sean éstas de visires, altos funcionarios, músico de la corte, peluqueros reales o artesanos. La diferencia principal estriba en la ejecución de las mismas, que tiene en cuenta las dimensiones de la tumba y la disponibilidad de superficie en sus muros, y que depende de los recursos financieros del titular de la tumba. Las superficies murales destinadas a acoger el programa pictórico en el interior de una capilla funeraria del Imperio Antiguo están organizadas hasta el más mínimo detalle. La pared se divide en campos de imágenes y éstos, a su vez, se supeditan unos a otros. El elemento más importante utilizado para ordenar la estructura global de la pared son las franjas horizontales de los registros. La superficie de una pared presenta varias franjas de este tipo generalmente de la misma altura, que se delimitan en ambos lados por una gran viñeta rectangular dispuesta a todo lo alto de la pared. Con ellas se enmarcan las imágenes que representan al titular de la tumba a una escala aumentada, como cerrado entre paréntesis por los registros que contienen las escenas dispuestas hacia él. Los registros muestran escenas aisladas, que se enlazan formando grupos y secuencias. Dependiendo de la disponibilidad de superficie en las paredes a decorar, la ejecución de las pinturas se realiza con mayor o menos riqueza de detalles, las escenas pueden pintarse abreviadas o bien en secuencias largas de imágenes, a modo de narración.

escenas pictórica

Entre las escenas más bellas e impactantes de las tumbas de las necrópolis tebanas se encuentran sin lugar a dudas las escenas de caza en los marjales de papiros. En ellas se observa al dueño de la tumba en pie sobre un bote de papiro, cazando y pescando. Con vestimenta festiva, que subraya el carácter lujoso y placentero de esta actividad, está acompañado por su esposa e hijos. Las imágenes adquieren paulatinamente una vida y un movimiento sorprendentes gracias a la disposición de las personas que rodean al protagonista y a los detalles secundarios, así como al naturalismo de la banda de aves que ahuyentadas, retoman el vuelo saliendo de la espesura de papiros.

Read More6 noviembre, 2010 12:26 - Posted by Pujades Arquitectura