Archive for the ‘Imagen sorprendente’ Category
Frank Owen Gehry
Para hacer cosas bonitas hay que perder el miedo a hacerlas feas
Eduardo Souto de Moura
Gehry inauguró la generación de arquitectos que utiliza la informática para trazar planos, y para llevar el proyecto del campo de la intuición y la idea al de la concreción, la factibilidad y la realización.

Por esta razón Gerhy declaró, con provocación e ironía: “Mis esbozos son gestos. Pero, ¿cómo podría construirlos? Si lo he conseguido, ha sido gracias a la informática, de otra forma ni siquiera lo habría intentado”. Esta información cuantifica los cambios introducidos en la profesión de arquitecto que, ahora, gracias a las maquetas digitales tridimensionales, puede ver el edificio antes de construirlo. La fantasía y la creatividad son dos bazas de Gehry, que a partir de 1990 empezó a concebir edificios como si fueran esculturas y ensamblajes casi orgánicos. El Museo Guggenheim de Bilbao, por el que ha cosechado merecida fama, es el culmen de la elaboración y la plasmación de una idea que ya intentó desarrollar en el año 1987 en el museo Vitra de Weil am Rhein (Alemania).
Nació en Toronto en 1929, pero estudió en Estados Unidos, en la University of Southern California de los Angeles y más tarde en la Harvard University de Cambrige. Desde 1953 trabajó en diversos estudios de arquitectos y, en 1962, abrió uno propio. LA primera fase de su creatividad no se caracterizó por creaciones de relieve. Realizaba básicamente proyectos de comercios y csasa unifamiliares, en los que cada vez llevaba más lejos la apuesta por la desestructuración arquitectónica. El desenlace final de esa etapa de su vida profesional fue la construcción de su casa californiana, que lo llevó a ser el centro de la crítica internacional. En estas obras podían verse las premisas del Deconstructivismo, aunque no sea posible eticar a Gehry en ningún estilo. En la sede de la Nationale-Nederlanden Gehry recupera la idea deconstructivista y los edificios parecen ser vistos a través de una lente deformante, la de la farragosa realidad cotidiana. Lo que Gehry buscaba en el museo de Bilbao era la espectacularidad total del edificio, que parece una obra de arte envuelta en su brillante corteza de titanio. El futuro y el pasado se funden en la cita cubista y futurista y en la alusión a un imaginario Nautilus de Julio Verne. Como un animal arquitectónico se refleja con complaciente narcisismo en el lado artificial creado a orillas del Nervión.
The Gherkin
Lugar: Londres, Inglaterra – Altura: 180 m, 40 plantas – Construido en: 2000-2003
Arquitectos: Foster & Partners

The Gherkin (el pepinillo), como los londinenses llaman cariñosamente a este rascacielos de sir Norman Foster, se convirtió en uno de los iconos de la gran urbe, al mismo tiempo que marcó las pautas de los rascacielos sostenibles de todo el mundo.
El solar había acogido con anterioridad el edificio del Baltic Exchange, una Bolsa de comercio marítimo destruida por una bomba en 1992. En un principio, Foster ganó el concurso para reconstruir el solar con una torre de 385 m, pero en 1997, una firma suiza de seguros, la Swiss Re, compró el solar u le encargó otro diseño diferente. Este rascacielos ecológico aplica las ideas de la regulación interna del clima mediante sistemas sostenibles, ya iniciadas en la torre Commerzbank. Un diseñador clave del estudio de Foster, Ken Shuttleworth, abandonó el equipo para montar su propio estudio, Make, y entonces Foster recurrió a los ingenieros de Arup Associates.
El Gherkin es, básicamente, una torre cilíndrica con un núcleo de acero que consta de 42.000 m2 de oficinas repartidas en pisos de diámetro variable. La construcción se halle totalmente revestida por una malla de triángulos de acero que soportan y desvían la presión del viento. Su forma ha sido diseñada por un programa de última generación, que calcula las presiones horizontales que cada piso ha de soportar. Su silueta, en realidad, es ,más parecida a una bala que a un pepinillo. Desde el nivel del suelo, la estructura se ensancha con suavidad hasta llegar al piso 17 y desde allí se curva con elegancia, hasta hacerse horizontal en el tejado. Su fachada se compone de 5.500 triángulos, algunos de los cuales se pueden abrir. El atrio interno, de seis pisos, se enrosca alrededor del núcleo por medio de unas rampas abiertas a través de los suelos, lo cual queda señalado por espirales de cristal oscuro en el exterior. Gracias a su sistema de ventilación, el edificio usa el aire acondicionado menos de siete meses al año, lo que representa la mitad de lo que un edificio convencional de ese tamaño necesitaría. La mayor parte de la maquinaria está emplazada en otro edificio separado. El piso superior, completamente diáfano, se utiliza en actos públicos y el único cristal curvo de la estructura es la lupa redonda de su vértice.
A finales de 2003, se hizo necesario reemplazar un cristal defectuoso cerca de la cúspide, lo que originó todo un espectáculo, ya que los trabajadores especializados parecían emular a Spiderman. El 30 St Mary Axe se inauguró en abril de 2004 y la compañía Swiss Re se reservó diecinueve plantas. El Gherkin no sólo es un brillante triunfo de la ingeniería y del diseño sostenible, sino que es uno de los edificios más fabulosos y populares de Londres.
Herbert Wright
“Rascacielos”







